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domingo, 4 de diciembre de 2011

Conociendo lo Nuestro: EL CASTILLO DE AMAIUR (castillo de Maya), SÍMBOLO DE LA RESISTENCIA NAVARRA

El Castillo de Amaiur fue un castillo localizado en el monte Gaztelua de la localidad homónima en el valle de Baztán. Los vestigios emergen hoy día gracias a la sistemática labor arqueológica realizada por la Sociedad de Ciencias Aranzadi con la ayuda de los amaiurtarras durante las campañas que se han sucedido durante 2006, 2007 y 2008. En el lugar que ocupaba la torre del homenaje del castillo se encuentra un monolito en recuerdo de los defensores de la independencia de Navarra.

Asedio al Castillo de Amaiur
La importancia de este lugar radica en la resistencia realizada por los navarros partidarios del rey Enrique II los años 1521-1522 tras el último intento de reconquista del reino por parte del rey Enrique, tras la invasión de Navarra realizada en 1512.
Después de la derrota en la batalla de Noáin, los navarros fieles al rey Enrique II de Navarra se refugiaron en los dominios de los Albret al otro lado de los Pirineos (en el Bearn y en la Baja Navarra). En septiembre de 1521 hicieron otra incursión en el valle de Baztán-Bidasoa y conquistaron el castillo, respetando la vida del alcaide y de la guarnición castellana del castillo. Se quedó en el mismo una guarnición de unos 200 navarros, al mando de Jaime Vélaz de Medrano.
A principios de febrero, las tropas castellanas comienzan a realizar incursiones en el valle. El 14 de marzo toman la fortaleza de Orzorroz. El 17 de junio de 1522, tras una batalla, ocupan también la villa de Santesteban, cortando la comunicación de Maya con Fuenterrabía. El virrey castellano, conde de Miranda, ordenó el 3 de julio la toma de Maya. Las tropas castellanas con navarros beamonteses cercaron el castillo con unos 10.000 hombres, contra los 200 del castillo. En el castillo estaban dos de los hermanos del que posteriormente sería San Francisco Javier. Los navarros resistieron varios ataques desde el 15 hasta el 22 de julio, en que capitularon.
Los prisioneros fueron llevados a Pamplona, donde, a los 14 días, Jaime Vélaz de Medrano, el que había sido alcaide, y su hijo, fueron envenenados.
El 12 de agosto se ordenó destruir la fortaleza, prendiéndole fuego, tras confiscar los objetos de valor.
 Homenaje a los defensores del Castillo de Amaiur
Monolito en recuerdo a los defensores de la independencia de Navarra en donde estuvo el Castillo de Amaiur.
El 30 de junio de 1922 se inauguró un monolito en el lugar donde estaba ubicado el Castillo de Amaiur, en recuerdo a los navarros que lo defendieron, y que fue encargado al arquitecto Serapio Esparza.1 En él figuran las siguientes inscripciones conmemorativas; el primer texto está repetido también en euskera:

“A los hombres que en el Castillo de Amaiur pelearon en pro de la independencia de Navarra, luz perpetua. 1522”.

“1522 Juan de Orbara, abad de Urdax. Jaime Vélaz de Medrano, alcalde del Castillo de Amaiur. Miguel de Jasso, señor de Xavier. Luis Vélaz de Medrano. Juan de Jasso. Víctor de Mauleón. Juan de Aguerre, de Echalar. 1922”

“Navarra agradecida a los postreros defensores de la independencia de Navarra. 1522-1922".

En el centro de cada una de las cuatro caras contiene los siguientes escudos: el de la villa de Maya, el de Álava, el de Guipúzcoa (antes de la retirada de los cañones) y el de Vizcaya. También, en dos de los frentes, otros dos escudos de mayor tamaño: el de Navarra y otro formado por las seis merindades (Pamplona, Olite, Estella, Sangüesa, Tudela y la de Ultrapuertos) labrados en mármol blanco de Almandoz.
Este monumento fue volado en la noche del 26 al 27 de julio de 1931 con dinamita de forma terrorista. En esos meses, los ayuntamientos de Navarra estaban debatiendo el Estatuto de Estella, con un apoyo inicial unánime a la realización de un estatuto conjunto de Navarra con Álava, Guipúzcoa y Vizcaya.
El monumento fue reconstruido y reinaugurado el 10 de octubre de 1982, por iniciativa de la villa, con apoyo de las diputaciones de Navarra, Álava, Guipúzcoa, Vizcaya y del Gobierno Vasco. Se recuperaron las piedras diseminadas por la ladera que eran válidas, y el resto se labró en el taller de cantería de Olite.
En la actualidad, el Castillo de Amaiur es un símbolo de los navarros que reclaman la recuperación de la soberanía por parte de Navarra.

Monumento al Resistente Desconocido.
Al pie del monte Gaztelua, donde se encontraba el castillo, se inauguró el 21 de julio del 2007 un Monumento al Resistente Desconocido, realizado por Pello Iraizoz. Está tallado en la piedra rojiza del Baztán, y en ella está inscrito el lema “Pro libertate patria, gens libera estate” ("De pie la gente libre a favor de la libertad de la patria"), de los Infanzones navarros, y que también figura en euskera. En la parte superior del mismo está el carbunclo (figura estrellada), simbología de arte popular que fue origen del escudo de Navarra y que utilizó Teobaldo I de Champaña. Más abajo se halla este símbolo al que se le añadieron unos dibujos esféricos en sus brazos, que en siglos posteriores se convirtieron en cadenas. En la parte inferior aparecen imágenes relacionadas con los distintos soberanos navarros y que han figurado en la numismática navarra.



FUENTE: Wikipedia

martes, 29 de noviembre de 2011

EUSKAL MEMORIA... Rescatando la Historia del Olvido

La Fundación Euskal Memoria comenzó su andadura en noviembre de 2009, con el objetivo de recuperar y reconstruir nuestra memoria, y con un doble compromiso de cara a ello. Por una parte, llevando a cabo una labor divulgativa, y por otra, en el plano documental, dando pasos firmes hacia un Centro de Documentación permanente.
Euskal Herria, pueblo negado y oprimido, sufre la falsificación constante de su historia. Día tras día, la ofensiva ideológica de los estados español y francés hace mella en nuestra perspectiva. Los medios de comunicación, el currículum educativo, el discurso institucional y la doctrina antiterrorista llevan décadas imponiendo una versión adulterada de lo que somos y hacemos.
Buscan deslegitimar nuestro origen, tachar de mitos absurdos las bases de nuestra identidad colectiva y, con ello, desactivar nuestro futuro. Mienten sobre el pasado, para que temamos el presente y perdamos el futuro.
Recuperar la memoria colectiva de Euskal Herria es una tarea de plena actualidad. Ligada con la construcción de la nación vasca y con las garantías históricas de un proceso democrático aún pendiente. Vale la pena el esfuerzo por conseguir ser los principales guionistas y narradores de nuestra propia historia. Entender lo que somos, de dónde provenimos y por qué persiste la opresión que nos niega, es condición indispensable para cambiar las cosas.
La memoria histórica en Euskal Herria no se inscribe en el plano de la discusión entre eruditos. Es el mecanismo más eficaz para preservar que el testigo de la verdad y de la resistencia pase a las siguientes generaciones. Palanca para el cambio político y social. Antídoto contra las mentiras oficiales. Trinchera eficaz ante la ofensiva que pretende borrar nuestra identidad y demandas de las calles y libros de texto.
Volver a repasar y repensar nuestra historia es una inversión para superar el conflicto político en Euskal Herria, y acercarnos a una solución en clave democrática. Interpretarla y contarla sin interferencias: ése es el reto que, desde el punto de vista histórico, propone Euskal Memoria. En cuanto entendamos la evidencia de que la Guerra de 1936, el franquismo, la Reforma, el centralismo francés y el constitucionalismo español son eslabones de una misma cadena, la perspectiva global sobre el conflicto, su origen, efectos y resolución se alterará. Sólo entonces empezaremos a vencer también en la redacción de nuestra propia percepción de la verdad. Nuestra verdad será igualmente visible, y ganar el futuro será un reto costoso pero posible.

OBJETIVOS DE EUSKAL MEMORIA
El proyecto Euskal Memoria quiere dar un salto adelante precisamente en el ámbito de la recuperación de nuestra historia. En este ejercicio colectivo es imprescindible tejer una red eficaz para aportar y recibir, así como para garantizar el trabajo de recopilación y divulgación de toda la información recabada. La iniciativa Euskal Memoria quiere convertir en realidad ese ejercicio colectivo, pueblo a pueblo, sector por sector, de recuperación de nuestra raíz histórica. Un esfuerzo que desplegaremos poco a poco, pero dando pasos decididos y determinantes en el camino emprendido.
Nuestros objetivos, aÚn siendo a largo plazo, queremos concretarlos paso a paso desde ahora mismo. Por un lado, vamos a estructurar el trabajo de recopilación sobre el que documentar nuestra base histórica. Dicho de otro modo, desplegar una red de información amplia, popular y participativa, que nos permita construir nuestra propia perspectiva. El fin sería crear y consolidar un centro de documentación permanente en un futuro cercano. Entre tanto, seguiremos dando pasos en esa dirección, como el trabajo de documentación para el libro “No les bastó Gernika” nos está mostrando.
Por otra parte, nos parece muy importante trasladar a la sociedad nuestro trabajo. Para ello, una de las tareas de esa red ha de ser, necesariamente, divulgativa. En tanto que nuestro Pueblo sólo ganará en conciencia de sí mismo conociendo su propia historia, y dotándose de un punto de vista propio para forzar el cambio, es preciso ahondar en el trabajo ideológico y social, desde una metodología abierta, participativa y dotada de múltiples recursos.

LOS PILARES DE EUSKAL MEMORIA
¿Cómo afrontar ese desafío? Nos proponemos dar los primeros pasos, básicos pero irreversibles, sobre diferentes pilares. En primer lugar, poniendo en marcha la Fundación Euskal Memoria. Constituída por personas que, de diferente modo, son referencia o han aportado en el trabajo de recuperación de nuestra historia, esta Fundación será un instrumento más con el que incidir en el ámbito ideológico y social de la memoria histórica. El 20 de noviembre de 2009 la Fundación se presenta públicamente, dando a conocer sus primeras iniciativas y requiriendo el respaldo de Euskal Herria en este largo camino.
El segundo paso, el de la divulgación, está ligado con el compromiso adquirido en ese sentido por la editorial AISE Liburuak. La edición y publicación de todo el caudal de información histórica al que aludimos no será un trabajo iniciado a partir de cero. Al contrario, paso a paso, se trata de una labor ininterrumpida que ha visto la luz a lo largo de muchos años. Sin embargo, con el ánimo de impulsar los objetivos de Euskal Memoria, esta editorial pondrá en marcha un nuevo registro editorial, coherente con otras iniciativas anteriores, pero interesado en profundizar sobre cuestiones concretas. Con ese fin, cada año editará un libro temático en relación con alguno de los aspectos de nuestra historia que más urgente resulta retomar con criterios propios. Además, cada año editará dos revistas con información y nuevas revelaciones en torno a cuestiones relacionadas con la memoria histórica. El primer libro de la nueva colección ha sido “No les bastó Gernika” un balance exhaustivo y lleno de testimonios y datos sobre los efectos que la represión ha tenido sobre Euskal Herria en el último medio siglo.
En este libro, que ha visto la luz en diciembre del año 2010, recopilamos los efectos de la represión a lo largo de las últimas cinco décadas. Esta síntesis no sería posible sin la red de información y complicidad extendida ya por muchos pueblos de Euskal Herria. Es la filosofía que se extenderá a próximos trabajos de divulgación, siempre orientados a hacer luz sobre algunos de los episodios más silenciados o falsificados de nuestra historia. AISE Liburuak abre esta nueva línea editorial conocedores del gran esfuerzo de divulgación que en este campo han hecho y siguen haciendo otras muchas organizaciones y personas, cuya tarea no venimos a sustituir, sino a complementar modestamente. Todos los esfuerzos son necesarios para alcanzar los objetivos señalados.

PERSONAS FUNDADORAS DE EUSKAL MEMORIA

Jesús Lezaun Sacerdote - Jorge Cortés Izal Impulsor de las ikastolas - Iñaki Egaña Escritor - Fermín Balentzia Cantautor - Graxi Etxebehere – Iñaki O’Shea Miembro de IPES - Periko Solabarria Sacerdote y sindicalista - Erramun Martikorena Cantautor - Andoni Txasko Asociación 3 de marzo - Floren Aoiz Analista politico - Jose Mari Esparza Editor - Ane Muguruza Estudiante - Lucio Urtubia Albañil y anarquista - Jose Manuel Pagoaga "Peixoto" Refugiado político - Eñaut Elorrieta Cantante de Ken Zazpi - Koldo Amezketa Parlamentario de EA - Fernando Larruquert Fotógrafo y cineasta - Itziar Aizpurua Militante abertzale.-


Mas información en Euskal Memoria

sábado, 26 de noviembre de 2011

EUSKAL HERRIA: UNA NACION EN PLENO MOVIMIENTO por el Prof. César Arrondo

Los resultados de las elecciones del 20 N, en Hegoalde, son una muestra más del cambio del ciclo político que se vive en Euskal Herria. El mismo, tuvo su inicio en la determinación de la Ilegalizada IZQUIERDA ABERTZALE, cuando se desarrollaron las asambleas locales, de las que participaron sus adherentes a lo largo o ancho del país y que dieron como resultado, que miles de sus militantes decidieran de cara al futuro, apostar por las vías políticas, pacíficas y democráticas, para de esta manera lograr resolver definitivamente el conflicto político vasco.
Ha esta determinación, hay que sumar la vocación de trabajar para hacer país de los militantes y dirigentes de EUSKO ALKARTASUNA, quienes ya en 2009, proponían “en soledad”, la creación de un “Polo Soberanista”, cuyo propósito era acumular fuerzas abertzales e iniciar un camino por las vías antes enunciadas, para dar solución definitiva al contencioso vasco. Más allá de los magros resultados electorales obtenidos en 2009, militantes y dirigentes de EA continuaron con esta línea de trabajo y con la mano extendida al resto de las fuerzas abertzales, para arribar al objetivo propuesto.
Otros pasos en la misma dirección, dio la organización armada ETA, comenzando por el anuncio de una tregua, continuando por la aceptación del cambio de ciclo político y en consecuencia, de las mismas vías pacíficas y democráticas, para poder avanzar en una solución dialogada del conflicto vasco. En tal sentido, toda esta evolución de ETA contó con el apoyo permanente de una Comisión Internacional, la que puso a disposición de las partes implicadas en el conflicto su vocación mediadora, y hasta se ofreció a gestionar la disolución y entrega definitiva de las armas de ETA.
La sociedad vasca fue tomando nota de este cambio y de la real posibilidad de vivir en paz, como así también, de poder ser partícipe de la decisión que les corresponde como ciudadanos y ciudadanas de una Nación, a ser protagonistas de la construcción de su futuro. A todo esto, los dirigentes políticos abertzales comenzaron a construir la “herramienta” que posibilite seguir avanzando en la dirección correcta y más allá de la ilegalización de SORTU, Eusko Alkartasuna, Alternativa y los abertzales independientes, tomaron el testigo, y construyeron una plataforma política de cara a las elecciones del mes de abril, a la cual denominaron BILDU. La sociedad acompañó con su voto, otorgándole un claro triunfo en la mayoría de ayuntamientos de Hegoalde, la Diputación de Gipuzkoa y el emblemático ayuntamiento de Donostia.
La profunda crisis económica trajo como consecuencia el adelantamiento de las elecciones en el Estado español para el 20 N, y en esta oportunidad se dio otro paso importante en la acumulación de las fuerzas soberanistas, con la incorporación de ARALAR. En tal sentido, una nueva ilusión se puso en marcha, a la que se denominó AMAIUR, y que contó con 333.000 adhesiones en las elecciones del 20N, en Hegoalde.
La hoja de ruta del abertzalismo soberanista es por demás clara, y se debe continuar en el sendero trazado. En tal sentido, en un gesto de seguir favoreciendo esta acumulación de fuerzas. Además, los 7 electos de AMAIUR que tendrán voz propia en Madrid, han tendido la mano generosa al Partido Nacionalista Vasco (PNV) y a GEROA BAI, con el fin de dialogar, consensuar políticas y sumar fuerzas, para defender en las Cortes de Madrid, los intereses, derechos políticos, de identidad y económicos de Euskal Herria.
El pueblo vasco está viviendo una enorme ilusión, la cual se irá plasmando con la participación y movilización permanente de sus ciudadanos y ciudadanas. En tal sentido hay que seguir tendiendo puentes hacia las otras fuerzas políticas vascas, resultando muy necesario contar con el arropamiento de todos los sectores sindicales, sociales y culturales de Euskal Herria, la Diáspora vasca y comunidad internacional, para seguir bregando, con el fin que los partidos políticos de los estados español y francés, tomen conciencia y accedan a iniciar un diálogo sin exclusiones, para ir acordando de que manera se dará solución al conflicto político vasco. Pero no se debe dejar de lado un tema por demás urgente, como es la dispersión de los presos vascos, las situación sanitaria de los mismos, como así también, la revisión de las desmedidas condenas aplicadas en muchos casos.
Eusko Herria es una Nación que hunde sus raíces en la prehistoria europea, y ha pervivido y pervivirá sólo por la persistencia y la lucha de su pueblo. Hoy se dan unas condiciones excepcionales para llegar a cristalizar los objetivos soberanistas, por los que miles y miles de vascos han luchado durante siglos. En este sentido, es nuestro deber dar testimonio en todos los ámbitos posibles de los derechos que le asisten a la Nación vasca y ser consecuentes con nuestros antepasados, muchos de los cuales, ofrecieron sus vidas por la libertad de su país. La tarea no será fácil y habrá que sortear innumerables obstáculos, pero cuando nos encontremos frente a la adversidad o el desencanto, como buenos vascos, tenemos que sobreponernos rápidamente y continuar con la labor planteada, estando siempre convencidos que: “Euskal Herria es una Nación y que tiene derecho a la autodeterminación y que nuestro país es tan pequeño, que resulta imposible que no podamos hacerle un lugar en nuestros corazones”.



Prof. César Arrondo
Universidad Nacional de La Plata/Argentina

miércoles, 9 de noviembre de 2011

«EUSKAL HERRIA ES TAMBIÉN SU PROYECCIÓN EN AQUELLOS QUE ESTAMOS FUERA» (entrevista a Mikel Ezkerro publicada por el Diario GARA el 06/11/2011)

ZORTZIKO A LA SOMBRA DEL OMBÚ

Vasco de patria argentina; argentino de patria vasca. Roble y ombú. Creció leyendo a grandes hombres y estudiando la historia de la tierra de sus mayores. Y se hizo a orillas del Río de la Plata un resistente de la cultura en los tiempos turbulentos. Porque la formación intelectual es el primer paso para la superviviencia de una comunidad. Como siembra de semilla para que no se apague la llama de un pueblo que canta y baila en las dos orillas de un océano y que deja en la tierra de acogida su huella de bonhomía. Con el sueño de tener un día la nacionalidad merecida. 

Texto:  Fermin MUNARRIZ  • Fotografías: Gorka RUBIO

Los vascos estamos unidos a la emigración y al exilio. ¿Hemos incorporado estos aspectos a nuestra idiosincrasia cultural? ¿Somos conscientes de que somos un pueblo que se desplaza?
 Sí, somos conscientes de ello. En el caso concreto de mi país, Argentina, incluso entre los fundadores de poblaciones tenemos a vascos en una proporción muy superior a la de otros pueblos que viajaron allá. La propia ciudad de Buenos Aires fue fundada por Juan de Garay, que fundó también Santa Fé, Santiago de Estero, Jujuy... Todo eso refleja una presencia vasca importante, que ha llegado a aquel país por diversas razones.

Esa presencia vasca en América ha dado pie a dos comunidades de un mismo pueblo a ambos lados del océano. ¿Existe conocimiento mutuo? 

Yo diría que no. Creo que sí se sabe de la existencia de una cantidad impresionante de vascos en América -quién no tiene un pariente o un familiar que estuvo o que está allá- y lo que hay es un sentimiento profundo, arraigadísimo, de afecto. En Argentina ninguna persona que sepa que sus raíces son vascas las oculta; al contrario, las exhibe. Es sentimiento.

¿Pero hay conocimiento? Ahí tengo mis dudas. Es decir, ¿conoce ese argentino descendiente de vascos, por ejemplo, la ubicación geográfica, la superficie, los nombres de los herrialdes... o lo que tiene es un sentimiento que cuando lo identifica con el origen de sus abuelos le hace derramar lágrimas?

En mi opinión, es un sentimiento como la cima del Aconcagua, la montaña más alta de América. Creo que es precisamente el conocimiento lo que debemos trabajar.

Se trata, por tanto, de una relación más sentimental que racional...

Coincido totalmente con ello. La enorme mayoría tiene sentimiento, pero también hay desconocimiento que se debe remediar.

Uno de los sentimientos de las comunidades alejadas de su tierra de origen y que ha emigrado por razones económicas o políticas es, precisamente, el desgarro. ¿Cómo se vive esa nostalgia en la diáspora?

Se vive a través de una idealización de la tierra. Si le preguntamos a un argentino que nos hable de Euskal Herria, casi con seguridad nos remitirá a una imagen de tarjeta postal, tal vez al estereotipo más folclórico, porque es lo que lleva en su retina o lo que oyó de sus padres o de sus abuelos. Además, los vascos, concretamente en Argentina y en Uruguay, se dedicaron fundamentalmente a actividades rurales en un país agrario o pastoril como era la Argentina del siglo XIX.

Nació usted en Argentina pero vivió la niñez en Euskal Herria hasta los 12 años. ¿Cómo llegó a ese sentimiento de pertenecer a una comunidad cultural e histórica?

Llegué a través de dos caminos. El primero, familiar, de sangre; mi madre era una bilbaina que, sin haber pertenecido a Emakume Abertzale Batza, se sentía patriota vasca. Ella me enseñaba en casa las canciones anteriores a 1936 con una advertencia: «Ni se te ocurra cantar esto fuera de casa».
Aprendí a sentir y amar lo vasco también cuando vi un día golpear a un limpiabotas en una acera de Bilbao por decir la palabra «agur» en el año 1944. Y cuando tuve la satisfacción, un 5 de enero del año 1947, de ver caer ikurriñas en el campo de San Mamés el día que jugaba el equipo argentino San Lorenzo de Almagro, en el que estaba el vasco Zubieta, que había ido con la selección de Euskadi en 1937 y volvía diez años después a su tierra y fue recibido con una ovación que se caía el estadio...
También me influyó la viviencia con un maestro que no era nacionalista sino republicano federal, y que desde el Pagasarri me enseñaba el horizonte y me decía: «Es nuestra tierra vasca».

Luego volvió a Argentina y siguió cultivando ese espíritu. ¿Qué lo alimentaba allá?

Volví a Buenos Aires, todavía niño, y conocí con mi familia el Centro Vasco Laurak Bat, que es una institución muy antigua, del siglo XIX. No era socio, era lo que allá llamaban «vasco de San Ignacio», que iba a la comida una vez al año. Una de las veces ocurrió que cayó en manos de mi madre un periódico llamado «Eusko Deya» y en él había un anuncio que hablaba de la editorial vasca Ekin. Mi madre dijo que un día iríamos y así fue. Yo tendría 14 años...

¿Qué supuso aquel encuentro con la editorial Ekin?

Supuso, sobre todo, encontrarme con dos personas: Andrés María de Irujo y Pedro Mari de Irujo. Me dijeron que me llevara unos libros y pude leer « De Gernika a Nueva York pasando por Berlín» de José Antonio Agirre, «El genio de Navarra» de Arturo Campión, «Los vascos y la república española» de Andrés de Lizarra y otros muchos títulos... Empecé a leer y me empecé a interesar. Al terminar el bachillerato, en 1954, y antes de seguir con los estudios de historia, me sumergí en los estudios vascos.
Allá comenzó mi estrecha relación con Pedro Mari Irujo, con quien, durante 30 años, me reuní todos los días del año para hablar de una sola cosa: Euskal Herria.

¿Qué supuso Ekin en la difusión de la cultura vasca?

La editorial Ekin, que fue fundada en 1941 por Isaac López Mendizabal y Andrés María de Irujo, significó, tal como lo definió Martín Ugalde, «el faro de la cultura vasca» en los terribles años de 1940 a 1950; por razones obvias, ni al sur ni al norte del Pirineo ni en el resto de Europa ocupada por el nazismo, se podía publicar nada relacionado con la cultura vasca.

¿La cultura era también una manera de resistir?

Sí, porque mucha gente de la República Argentina, muchos descendientes de vascos, recibían el conocimiento a través de los libros de Ekin o de entidades como Euskaltzaleak, pionera en la enseñanza del euskara. La labor de «Eusko Deya» hizo también que muchos vascos comprendieran qué había pasado en Euskal Herria, el porqué de la guerra y el porqué de la posición que había asumido el nacionalismo vasco, porque había una confusión muy grande de ideas, que el franquismo manejó con la complicidad de argentinos de su misma ideología.
Gracias a la generosidad de Sebastián de Amorrortu, impresor de las obras de Sabino Arana, y sus hijos fue posible Ekin porque pusieron sus talleres de impresión gratis al servicio de la cultura vasca. Todo eso da un grado de resistencia. Era fundamental tener esa base. En mi opinión, la labor fundamental que debe desarrollar la diáspora es promover la cultura vasca.

¿Cómo son los jóvenes vascos que acuden hoy a las euskal etxeas argentinas?

Son muy diferentes a los de mi tiempo. Los jóvenes de hoy tienen acceso a cosas de Euskal Herria que no teníamos entonces. En aquella época dependíamos de cartas o de algún periódico... A los de hoy internet les permite estar en contacto a través de un flujo de intercambio, que les permite tener un mejor conocimiento de la realidad.

¿Qué lleva a un joven nacido en Argentina a aprender euskara?

Todos los años se apuntan a estudiar euskara en las euskal etxeas de Argentina de 500 a 600 personas, la mayoría de origen vasco pero también otras que acuden por tener un conocimiento del idioma. Van por el hecho de saber alguna palabra que aprendieron en casa o porque es la lengua que han oído en las canciones de los cantantes modernos o del rock. Hay chicos que cantaban en euskara por fonética, no sabían qué decían, pero están convencidos de que ése es un elemento diferenciador y muy característico del pueblo vasco.

¿De qué manera se transmite el sentimiento vasco en el ex- terior?

Los hijos de los exiliados de la guerra, por ejemplo, vivieron mucho tiempo de su vida en las euskal etxeas tradicionales de Buenos Aires, de Rosario, de Bahía Blanca, de Mar del Plata... Comenzaban siendo integrantes del grupo de dantzaris txikis y seguían hasta mayores. Durante la primera generación, sobre todo, se produjo un efecto endogámico porque había muchos noviazgos y casamientos.
También se han cultivado otros símbolos que han pasado de generación en generación. Por ejemplo, en Argentina hay más de cuatrocientos retoños del Árbol de Gernika, desde uno histórico que está en el Laurak Bat de Buenos Aires, que se plantó en 1906, hasta otro que está frente a la casa de Gobierno en Plaza de Mayo, al pie de la estatua de don Juan de Garay -originario de Orduña-, fundador de Buenos Aires y de Santa Fé.

Dicen de usted que es un «formador de vascos». ¿Cuál es la clave para conservar y exten- der el sentimiento vasco en el exterior?

Es exagerado... [risas] Yo creo en la formación. Consiste en acercarse como el sembrador de la parábola evangélica que tiraba las semillas y algunas fructificaban y otras no. Es ir por las euskal etxeas, los centros vascos o por donde sea, inclusive la univesidad de Buenos Aires, a impartir cursos sobre nacionalismo vasco; no hablo de una ideología concreta, sino sobre el fenómeno del nacionalismo.
La formación es la manera de llevar el conocimiento. Así como se trabaja muy bien el euskara, creo que hay que empezar con dos materias: geografía e historia. En toda euskal etxea debe haber en un lugar preferente un gran mapa de Euskal Herria con los nombres de los territorios y pueblos porque allá hay gente de todos los herrialdes. Simplemente dar esos elementos básicos es ya un punto de partida. Luego hace falta un conocimiento no de carácter exhautivo, pero sí suficiente y básico, para conocer el país y su proceso histórico, con las virtudes y los defectos.

¿Qué huella han dejado los vascos en Argentina? ¿Tiene prestigio la comunidad vasca?

Totalmente. Pondré un ejemplo: cuando Argentina estaba cerrada a la inmigración por la II Guerra Mundial, el presidente Roberto Ortiz Lizardi promulgó dos decretos ley para permitir la entrada libre al territorio argentino de todo vasco, con la documentación que poseyera -no necesariamente el pasaporte español o francés- siempre que fuera avalado moral y materialmente por un comité que se creó llamado «pro emigración vasca», conformado por argentinos, hijos de vascos, de todas las ideologías políticas, que se unieron por encima de sus diferencias para ayudar al pueblo de sus mayores.
Los vascos fueron el único grupo étnico de los muchos que conforman Argentina que fueron objeto de una decisión gubernamental de ese tipo, que perduró de 1940 a 1946.
Se calcula que sólo en Argentina hay actualmente unos tres millones de personas con apellidos de origen vasco, que es la misma cantidad de personas que viven en Euskal Herria...
Quizás sea una cifra corta... Yo calculo que somos unos tres millones y medio. Hay que tener en cuenta lo siguiente: cuando hablamos de vascos hablamos de descendientes de Hegoalde y de Iparralde. En Argentina, como en Chile o en California, hay una presencia muy importante de descendientes de vascos del norte. De Iparralde fueron los primeros vascos que llegaron en el siglo XIX a Argentina. Los primeros de Hegoalde fueron excombatientes carlistas que se negaban a aceptar el Convenio de Bergara y que participaron en guerras civiles en Uruguay y luego en Argentina. Pero los primeros vascos que llegaron fueron pastores, sobre todo de Baja Navarra y de Zuberoa, que fueron a trabajar con la oveja, que era la principal fuente de riqueza económica de Argentina. Los grandes dueños de rebaños preferían para esas tareas a dos grupos étnicos, que a veces han estado unidos por otros avatares: vascos e irlandeses.

Precisamente es en Argentina donde se crea en el siglo XIX la primera euskal etxea...

La primera euskal etxea en América se crea en Montevideo (Uruguay) en diciembre de 1876 pero desaparece antes de que acabe el siglo. La de Buenos Aires se crea tres meses después, en marzo de 1877, y esta perdura. Sus fundadores no eran exiliados en sí, sino fueristas contrarios a la unidad cons- titucional española; la mayoría eran hombres jóvenes que ya vivían allí. Eran alaveses, vizcainos, navarros y guipuzcoanos; su nombre es Laurak Bat. Como curiosidad puede recordarse que nombran un bibliógrafo para crear una biblioteca dedicada a temas vascos. Comienzan, además, una labor de asistencia al vasco necesitado haciendo una caja de ayuda a emigrantes, montando camas... También cuando hubo dos grandes galernas en el Cantábrico o con motivo de la I la Guerra Mundial se hicieron colectas para ayudar a las viudas.

¿Cómo es la imagen de Euskal Herria que se recibe en la comunidad vasca de Argentina?

En los últimos años lo vasco era igual a ETA. Los grandes medios de comunicación trataban lo vasco exclusivamente cuando había alguna catástrofe o cuando se producía una acción de ETA. Hay que decirlo y asumirlo, ésta era la imagen que se daba. Frente a eso hubo dos actitudes: la de quienes metieron la cabeza en la tierra creyendo que con eso lo ocultaban y la de quienes sostuvimos que era una realidad -se esté de acuerdo o no- que había que explicar a la sociedad argentina. Por allá han pasado representantes de todo el espectro político vasco. Es un país plural y tratamos de hablar de la realidad de este país, pero no solo la política sino también la cultural.

¿Se sigue con interés la situación política de Euskal Herria?

Creo que los que la siguen son una minoría. Para la mayoría, las preocupaciones son de otro tipo más ligado al terreno cultural y folclórico. Salvo en el periodo en que algunos son convocados a votar desde allá, no hay un interés político muy grande.
Sin embargo, ahora se detecta una gran esperanza. Hubo un momento clave en que la gente tomó una ilusión, que fue Lizarra-Garazi. «¡Al fin!», dijeron muchos allá, porque a veces a un argentino le resulta difícil entender por qué aquí se unen en sus votos el PP y el PSOE y no los abertzales.

¿Cómo se ha recibido en la comunidad vasca de Argentina la actual alianza entre fuerzas abertzales?

En esos sectores más preocupados por la situación política es bien recibida. En Argentina hubo tentativas en su momento con la vieja idea del Frente Nacional Vasco. Tenemos que sumar y multiplicar, no restar y dividir. Para eso, primero debemos situar la idea de los derechos nacionales y las aspiraciones de nuestro pueblo por encima de las siglas.

¿La comunidad vasca en el exterior debería tener una mayor implicación en el actual proceso político?

Podrían abrirse cauces. Por ejemplo, en la Semana Nacional Vasca, en la que se reúnen unas dos mil personas descendientes de vascos en una ciudad del país, hay presencia de personas de todas las tendencias ideológicas. Y allá la gente pregunta y quiere saber qué va a pasar.
Además, para muchos de nosotros, la ilusión es que algún día podamos tener la ciudadanía vasca. Para mí sería un gran orgullo tener un día un documento que dice que soy ciudadano vasco, como otro tiene el que dice que es ciudadano francés o español.

¿Existe sentimiento independentista en la diáspora?

Sí, y se encuentra a poco que se rasque en mucha gente que aparentemente no es política, porque para el argentino es muy difícil hablar de estatutos por su propia historia. El argentino entiende el concepto de independencia. Es muy complejo explicar conceptos de estatutos, competencias, etc. en un mundo donde eres independiente o no lo eres. Eso significa rescatar aquello que es fundamental: que se nos reconozca; ni más ni menos. Queremos los mismos derechos que le asisten a cualquier otro pueblo.

¿Qué es para usted Euskal Herria?

Para mí, Euskal Herria no es solamente el territorio de los siete herrialdes; es eso y su proyección en aquellos que estamos fuera de esta tierra, que consideramos ama lurra, la madre tierra. Yo ya he viajado 39 veces y cada vez que vengo aquí es como volver al vientre materno.
Tengo nietos y el día de San Ignacio vestí al primogénito de baserritarra y lo llevé allí; y sueño -si tengo vida- con verlo algún día corretear y jugar con los otros chicos cantando «bat, bi, hiru, lau...» Y eso no me lo saca ningún político de Madrid o de París. Y si a eso alguno le llama esencialismo, lo asumo. En Argentina no queremos que eso se borre.
No olvidemos que el bardo Iparragirre también dijo «eman ta zabal zazu» para dar los frutos al mundo, no solo para Euskal Herria. También dijo que había visto lugares muy hermosos por ahí pero que el corazón dice «vuelve al País Vasco». Y nosotros volvemos, aunque ahora estemos en la patria de San Martín, de Alberdi, de Urquiza, de Esteban Echeverría, de Yrigoyen, de Ortiz Lizardi...

Fuente: GARA

martes, 8 de noviembre de 2011

GAZTE LURRA TIENDE PUENTES

Susana Cook de Etchevers (Directora de Gazte Lurra)
y Cecilia Silva Torrea (Dantzari de Gazte Lurra y miembro de Akelarre)
-foto: Akelarre Kultur Taldea-
La ciudad Concordia (República Argentina) y Salto (República Oriental del Uruguay) no solamente están unidas por el Río Uruguay, que baña  las costa de ambas urbes, sino que éste fin de semana estuvieron unidos por la cultura vasca.

Los chicos del grupo de baile “Gazte Lurra” del centro vasco Ibai’ ko Izarra de la ciudad de Concordia participaron de la primer jornada de la “Fiesta del Inmigrante” de la ciudad de Salto, mas precisamente de la noche vasca, como se denominó a la velada  en cuestión.

Al ritmo de fandangos, Arin-Arin y una interpretación del Carnaval de Lantz, sumado al Zinta Dantza ejecutado por los dantzaris del Salto’ko  Euskaldunen Taldea, demostraron al público presente la riqueza de la cultura euskalduna.


Imágenes Akelarre Kultur Taldea

LA PAZ NO FUE UN TEMA IMPORTANTE PARA LA DIASPORA VASCA por el Prof. César Arrondo *

La posibilidad de alcanzar la paz en Euskal Herria, fue una asignatura pendiente para la mayoría de los delegados que participaron en Donostia, del “V Congreso Mundial Vasco”, que se desarrolló durante los días 2, 3 y 4 de noviembre, tal cual  lo establece la Ley 8 de 1994, de la Comunidad Autónoma Vasca. En tal sentido, cada cuatro años, los representantes de la Diáspora vasca organizada, se reúnen con el fin de evaluar diversos temas y el ritmo de las relaciones entre de los vascos esparcidos por el mundo y el País vasco, como así también, para diseñar las estrategias institucionales de cara al futuro.
En esta oportunidad se introdujeron cambios en la organización, como por ejemplo, la elaboración de la declaración final en plenario, la presentación de stand de instituciones vascas de Euskal Herria y de la Diáspora, la presentación de libros sobre temas vascos, como así también, la asistencia de alumnos de las Ikastolas, para poder acceder a relatos sobre la diáspora vasca.
En cuanto al desarrollo específico del Congreso, los temas de la cultura, de financiamiento, las cuestiones administrativas, como así también,  los proyectos de la diáspora hacia los próximos años, ocuparon la mayor parte de las deliberaciones, las cuales, transcurrieron en un clima de armonía, donde los congresistas fueron acordando políticas sobre una variada temática.
El clima armónico del Congreso fue cambiando paulatinamente, cuando un pequeño grupo de congresistas representantes de países sudamericanos, propuso introducir un pequeño párrafo al final de la declaración, que manifestara que la Diáspora allí reunida, apoyaba los importantes pasos que en Euskal Herria se están dando con el fin de conseguir una Paz definitiva para el pueblo vasco.  En tal sentido, comenzaron a  aflorar débiles argumentos de parte de los delegados que se oponían ha hacer una mención hacia  la Paz, entre los que podemos destacar:

Que no tenían mandato de sus instituciones para votar o apoyar declaraciones de naturaleza política.
Que los estatutos de sus instituciones le prohíben hablar y hacer política

Realmente resultó para mí sorprendente, poder apreciar que miembros de la Diáspora vasca, que en muchos de sus discursos, expresan ser parte del octavo Herrialde, se negarán con una actitud casi ofensiva hacia quienes proponían introducir en la declaración, su apoyo a la posibilidad de que su Patria, Euskal Herria, alcance la Paz.
En tal sentido, me surgen las siguientes preguntas: ¿quien ha redactado los estatutos de sus centros vascos?  Porque no es lo mismo hablar de política partidaria que de política nacional. ¿Que creen que hacen estos delegados en sus casas vascas, sino hacer política, cuando colocan la ikurriña, festejan el Aberri Eguna o hacen mención al Zazpirak Bat? En definitiva, como católicos, que seguro serán en su mayoría estos poco comprometidos delegados de la Diáspora, ¿cuando asisten a misa y llega el momento de “darse la paz”, le dirán a quienes están a su alrededor en la iglesia, que los estatutos le prohíben pronunciarse por la Paz?
La Diáspora se ha reunido en un  momento por demás ilusionante para la mayoría de la sociedad vasca. En tal sentido, que  una mayoría de delegados, muchos de ellos, provenientes de lugares caracterizados del exilio político vasco, se nieguen a firmar una declaración a favor de la Paz de su amada tierra, Euskal Herria, nos muestra el poco compromiso que tienen con el país vasco. Estos hechos son motivo suficiente para reflexionar sobre el rol de la Diáspora vasca, o al menos de estos delegados que hoy la representan, los que han demostrado su falta de afecto con el país de sus antepasados, con argumentos que se desvanecen fácilmente, evidenciando además, pavor por la palabra política, como si las causas del exilio vasco no fueran políticas, a no ser que piensen que la prohibición de los fueros vascos, el fusilamiento de gudaris, la prohibición del euskera y la  ikurriña y la negación de la cultura vasca, no sean acciones políticas, y sean solo medidas administrativas. Igualmente más allá del desaire que estos delegados le hacen hoy a Euskal Herria, estoy convencido que la Diáspora desea que el pueblo vasco viva en Paz y pueda ejercer su derecho a decidir.


*Docente de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina)

jueves, 27 de octubre de 2011

CARLOS GARAIKOETXEA: "ETA HA ACEPTADO QUE ES MEJOR UNA ACCIÓN POLÍTICA CONJUNTA DE LOS ABERTZALES"

Garaikoetxea recibe esta tarde en Vitoria la Cruz del Árbol de Gernika por su labor al frente de los primeros Ejecutivos vascos; en una entrevista concedida a El Diario Vasco, el Lehendakari recuerda sus años al frente de los Ejecutivos vascos y repasa los acontecimientos políticos de los últimos tiempos y el papel de EA en los mismos, así como la decisión de ETA de cesar su actividad armada.

Carlos Garaikoetxea vive alejado del día a día de la política, aunque como fundador de EA tuvo una implicación directa en el acercamiento a la izquierda abertzale que dio lugar a Bildu y que, a su vez, ha empujado a ETA a renunciar a la violencia. Hoy recibe la máxima distinción del Gobierno Vasco, la Cruz del Árbol de Gernika, por su labor al frente de los primeros Ejecutivos vascos tras la restauración de la democracia.

-¿Qué sintió el conocer el anuncio del cese definitivo de la violencia de ETA?-Sentí una emoción muy fuerte al ver que una noticia esperada durante tantos años se convertía de pronto en realidad.

-¿Le sorprendió o se lo esperaba?
-Sí que era esperado, pero tampoco lo esperaba en ese preciso momento, no estoy viviendo la política al segundo y mucho menos controlo las decisiones de ese mundo, muchas veces impenetrable. Era esperado, pero al oírlo sentí una conmoción interior, como siempre que te dan una noticia de las que se pueden considerar trascendentales en la vida. El nacimiento de un hijo puede ser algo esperado, pero cuando al fin se produce, lo que se siente supera lo que se espera sentir. En este caso, salvando las distancias, me pasó algo parecido.

-¿Este comunicado supone el final de ETA?-Creo que sí, porque todo lo que ha venido sucediendo estos últimos años es mucho más que la conferencia de paz que ha supuesto el espaldarazo definitivo a un proceso. Son meses y hasta años en los que se han ido gestando acuerdos en el brazo político de ETA y, al final, todo ello cristaliza en algo que algunos llevamos 30 años defendiendo, y es que la solución estaba en que los partidos políticos trataran los asuntos políticos y que el problema de ETA y de su final, así como sus consecuencias, se resuelva con el Gobierno del Estado.

-¿Por qué cree que se ha producido en este momento?
-Por una conjunción de factores. Algunos ponen el acento exclusivamente en la acción policial, por ejemplo, pero yo no creo en exclusividades. Es cierto que ha habido un deterioro importante de ETA y una evolución de la consideración del terrorismo a escala universal y en la sociedad vasca en particular, pero también se ha producido una catarsis evidente en el entorno político de ETA, que le ha llevado a una reflexión interna. Y algunos, como EA, hemos querido contribuir a que esa reflexión que se estaba produciendo en la izquierda abertzale desembocase en la tesis de que era mejor una acción política que pusiera en evidencia mayorías democráticas potentes a favor del derecho nacional del pueblo vasco que cualquier actividad armada, que todas las pistolas.

-¿...?
-Este elemento de persuasión necesitaba que no todo fuera poner palos en las ruedas, un hostigamiento que muchas veces rayaba en la provocación para que ese mundo no se moviera. Otros apuntamos en otra dirección y potenciamos al argumento de que valía más una gran masa democrática de partidos y fuerzas sociales quizás diferentes en su ideología, pero coincidentes en algunas reivindicaciones básicas. Y eso ha sido un elemento de persuasión muy importante para ETA.

-¿La izquierda abertzale no ha tardado demasiado en hacer ese recorrido? ¿O era necesario avanzar con pequeños pasos para hacerlo de forma unitaria?-La trayectoria de ETA desde que nace hace 50 años ha vivido varias etapas, desde un inicio en la época franquista que llegó a concitar beneplácitos más allá del nacionalismo vasco, incluso en sectores internacionales, hasta su pervivencia en la etapa democrática, cuando en mi opinión pierde el ritmo. Pero en su existencia subyace, aunque esto vaya a irritar a algunos, una cuestión política, porque ETA comete una delincuencia de convicción política. Que no justifica ninguna vulneración de derechos humanos, todo sea dicho. Pero el quid de la cuestión es que ETA piensa que sus reivindicaciones no tienen caminos legales expeditos para materializarse, aunque ha tardado mucho tiempo en prevalecer el argumento de que no hay vulneración de derechos humanos que pueda ser justificada. Incluso aunque otros conculquen derechos como que sea respetada la voluntad democrática de este pueblo y que esa voluntad se pueda materializar. Ahí está el quid del conflicto político que algunos dicen que no existe y que sí que existe. Es un proceso complejo y largo que no es fácil cerrar de la noche a la mañana.

-¿La desaparición de ETA será especialmente positiva para el nacionalismo?-Ése es el argumento que hemos querido fortalecer en este momento final de ETA: que más vale acreditar que hay una reivindicación democrática mayoritaria en la sociedad vasca que es desoída, para que se entere todo nuestro entorno geopolítico, que todas las pistolas del mundo. ETA provocaba un gran perjuicio en la reivindicación nacional vasca.

-¿No echó de menos que ETA hiciera en su comunicado alguna alusión a las víctimas que ha provocado, y no solo a las propias?
-Cómo no lo voy a echar en falta yo, que probablemente habré ido a más funerales y me habré conmovido con más escenas desgarradoras que cualquiera en este país, porque yo viví los seis años de plomo desde el 79 al 85, desde la presidencia del Consejo General Vasco hasta el segundo Gobierno. Cuando se vive de cerca el dolor y el desgarro de la gente es inevitable que aparezca el sentimiento de compasión. Yo estoy seguro de que va a haber un pronunciamiento de ETA en relación con las víctimas, aunque ahora se están midiendo mucho los pasos para conseguir un fin global sin disensiones o escisiones. Cada paso es objeto de una metabolización muy lenta, pero incluso los que tengan las convicciones más dogmáticas saldrán de su obcecación para decir 'lo siento', que es tanto como decir 'perdóname'. Eso va a venir, y creo que es una necesidad acuciante el reconocimiento de todas las víctimas. De todas.

-ETA ha pedido a los Estados español y francés que den pasos. ¿Qué podrían hacer para contribuir a ese final?-Desde la izquierda abertzale se están apuntando unos pasos inmediatos que tienen encaje en la legalidad, como la interpretación de las normas penitenciarias. Yo comprendo que levante sarpullidos en algunos sectores y sobre todo en las víctimas, a las que hay que entender cualquier cosa que puedan decir, pero este tipo de medidas han estado presentes en todos los procesos de este tipo que se han dado en el mundo. También hay cuestiones como la de Otegi y sus compañeros encarcelados por Bateragune: si han sido ellos los impulsores de este llamamiento de la izquierda abertzale a ETA para que cese en la violencia, ¿cómo no se puede tomar una medida excepcional con estas personas, incluso con indultos?

-¿Valdría con eso?-Eso es lo que hoy se está planteando de inmediato, pero a medio y largo plazo debería hacerse realidad eso de que en democracia todas las reivindicaciones políticas tienen cabida. Y añado que no sólo las reivindicaciones, sino su materialización, llegado el caso. Dentro de unas coordenadas cívicas, nadie puede negar a ninguna formación política que reivindique aquello en lo que cree, incluida la independencia. Aunque también creo que esta sociedad necesita una especie de catarsis, de reconversión cultural, para que actitudes de agresividad e intolerancia en las relaciones sociales que ha vivido como consecuencia del famoso conflicto desaparezcan para siempre.

-¿Descarta que pueda darse una marcha atrás en ETA si las cosas no van como ella quiere?-Sincera y rotundamente, creo que esto no tiene marcha atrás.

-¿Un posible gobierno del PP podría complicar las reivindicaciones de las que hablaba anteriormente?
-Quiero ser justo y creo apreciar una actitud de sosiego en ciertas instancias del Partido Popular. Además, aunque España no es el Reino Unido, en otros conflictos se ha comprobado que la derecha ha tenido tanta voluntad como la izquierda para superarlos con visión, arrojo y generosidad, en el mejor sentido del término. Lo malo es el acoso que puede tener Rajoy desde sectores de la derecha más extrema.

-¿A qué se refiere?-Nunca hubiera imaginado que unas expresiones tan firmes e inequívocas por parte de ETA, acompañadas de los pasos previos que se habían dado, como renunciar al impuesto revolucionario, pudieran generar reacciones tan negativas desde algunos sectores. Yo doy mucha importancia a la denostada mediación internacional y a la conferencia de Donostia, pero desde algunos medios se ha llegado a insultar a personalidades internacionales como el exsecretario general de la ONU o dos ex primeros ministros que participaron en ella, y cuyas conclusiones también tuvieron el refrendo de nombres como Blair y Mitchell, que no son unos cantamañanas. Y quienes les critican no se dan cuenta de que todos esos señores se convierten en garantes de todo este proceso: ECursivaTA ya no puede permitirse hacerle un feo a esa mediación internacional.

-¿...?-En algunos periódicos y cadenas de televisión de Madrid estoy viendo estos días cosas que jamás me hubiera imaginado, lo que me lleva a la conclusión de que les preocupa mucho más la paz, un escenario de comparecencia política pacífica que ya no esté condicionado por la violencia. Porque la persistencia de ésta ha servido a muchos para rechazar, manipular y confundir una reivindicación legítima con un problema de violencia que parecía que era el único que existía en Euskadi.


«Escucharé al lehendakari»
-El lehendakari ha iniciado una ronda de contactos en la que usted está incluido por su condición de exlehendakari. ¿Qué le va a trasladar en ese encuentro?
-A un lehendakari no se le puede pedir todo, porque hay decisiones que se escapan de sus competencias, aunque creo que puede contribuir con su implicación. Pero yo sobre todo voy a ir a escuchar.

-¿Cree, como Eguiguren, que López podía haber hecho más para conseguir la paz?
-Resultaría paradójico que yo le enmendará la plana a Jesús Eguiguren cuando dice eso, aunque también es verdad que luego matizó la dureza de sus expresiones. Yo voy a evitar emplear tonos que no me parecen adecuados en un predecesor del actual lehendakari. Diré que puede hacer muchas cosas por la paz, aunque no todas.

-Queda la sensación de que en los últimos meses quien más se ha movido es la izquierda abertzale, pero ¿también es la que más camino tenía por recorrer?-El gran paso lo ha dado quien lo ha dado. Quien ha dicho que cesa en su actividad después de 50 años y quienes han marcado la hoja de ruta, con la contribución de otros que les hemos ayudado. Los demás han seguido manteniendo el discurso de la acción policial, que es el discurso de siempre.

-¿Qué papel ha jugado EA en este viraje de la izquierda abertzale?-En estas cosas es mejor no ponerse plumas, pero hemos contribuido a evidenciar el argumento disuasorio para ETA de que en este país era mucho más eficaz que toda actividad armada un conglomerado democrático abertzale que exprese la demanda mayoritaria de la sociedad desde la política. De ahí nuestra presencia en Bildu o Amaiur, que nunca se hubiera producido de no existir un rechazo expreso a las vías violentas.

-Tras la irrupción de Bildu el 22-M, ¿el anuncio de ETA puede hacer que Amaiur arrase el 20-N?
-Aunque las generales no son las locales, creo que va a tener un resultado espectacular, que además tendrá una explicación. Se está atribuyendo el éxito de Bildu a una especie de explosión coyuntural de emociones, pero hay una cuestión de fondo: mucha gente ha ido a votar a Bildu porque ha habido una renuncia a la violencia. Lo que decía hace un momento de EA es extensible al ciudadano que ha ido a votar a una opción abertzale que no contempla el uso de la violencia para conseguir sus fines políticos.

-¿Qué papel jugará Amaiur en el Congreso si consigue ese buen resultado que espera?
-Se va a oír en Madrid una voz con escasos precedentes. Al nacionalismo muchas veces se le ha atribuido una ambigüedad táctica o una falta de convicción a la hora de reivindicar que Euskal Herria es una nación y que toda nación tiene derecho a decir cuál es la ordenación de su vida colectiva. Ese lenguaje sin disfraces o ambigüedades va a llegar con rotundidad y estoy persuadido de que probablemente conseguiremos que el PNV se sume a ese camino, lo que haría aflorar una mayoría rotunda en este país que debería hacer pensar a más de uno. Con una amplia mayoría abertzale, si no hay un cambio de marco político antes o después, va a quedar en evidencia ante todo el mundo que aquí no hay un problema de pistolas, sino un problema de una voluntad democrática que se respeta o no se respeta.





«Mi mayor mérito como lehendakari fue saber rodearme de los mejores»

-Hoy recibe en Vitoria la Cruz del Árbol de Gernika, la mayor distinción que concede el Gobierno Vasco. ¿Qué supone para usted este reconocimiento?
-Me produce un sentimiento de gratitud muy grande, aunque me siento algo abrumado, porque si me comparo con aquéllos que lo han recibido me siento muy insignificante. Lo asumo pensando en todos los compañeros y compañeras que me ayudaron en lo que buenamente pude hacer. Si he podido tener algún mérito en mis años de presidir aquellos gobiernos es el de elegir buena gente, de la que ya es muy difícil de encontrar. Eran años difíciles y fui a buscar a los mejores, sin mirar si tenían carnet de partido. Y los mejores demostraron que lo eran también en el Gobierno.

-Usted fue el primer lehendakari en empezar a hacer efectivo el Estatuto de Autonomía, aunque con los años ha variado su opinión sobre él. A su juicio, ¿en qué momento comenzó a perder efectividad?
-Al día siguiente de aprobarse ya dije que a partir de entonces llegaba lo más difícil, que es convertir la letra en realidad. Las dificultades empezaron desde el principio, porque en toda ley básica hay un margen para la interpretación en la que el pez gordo suele comerse al pez chico. De todas formas, en aquellos dos primeros años se llevó a cabo el mayor desarrollo estatutario con diferencia, por eso me extraña oír ahora al PNV y al PSE decir que en esta legislatura se ha avanzado mucho y prácticamente se ha completado. Fue un instrumento que en su día hizo su labor y yo no reniego de aquel paso, porque había que darlo. Y los que no lo dieron se equivocaron, aunque se enfaden conmigo. Pero el asunto se agotó hace años, estamos en otra etapa, han pasado 30 años y no hay que escandalizarse. Es normal que un abertzale quiera ir más allá.

-¿Qué le parece que hoy se celebre el 'Día de Euskadi'?
-Para los abertzales el día de la patria es el Aberri Eguna. El actual Gobierno Vasco ha decretado que el 25 de octubre sea festivo y yo respeto las instituciones aunque tenga otra concepción. Tampoco voy a renunciar a la medalla por esta cuestión.


Fuente: El Diario Vasco

miércoles, 26 de octubre de 2011

RUMBO A EUSKAL HERRIA

Participantes de la edición 2011 del Gaztemundu partieron desde Buenos Aires este sábado rumbo a Euskadi. El grupo de argentinos se unirá al resto de los elegidos por el Gobierno que durante las próximas dos semanas visitarán el País Vasco, en el marco del programa para jóvenes de las euskal etxeak que anualmente organiza la Dirección de Relaciones con los Ciudadanos y las Colectividades Vascas en el Exterior.
Con la maleta cargada de expectativas, ilusiones y deseos, el grupo de 23 chicas y chicos de Argentina que partieron este sábado hacia Euskadi no paraban de intercambiar sus visiones sobre el País Vasco antes de acceder a la puerta de embarque del avión. La mayoría de ellos nunca viajó a Euskadi, por lo que su imaginación está llena de imágenes que han obtenido de la experiencia de sus padres y abuelos, de sus amigos, de la televisión y de internet, detalles que fueron juntando a lo largo de muchos años de convivencia en cada uno de sus centros vascos. La Delegación del Gobierno Vasco para el Mercosur estuvo allí para acompañarles en estos momentos previos, llenos de ansiedad.
Hoy, estos jóvenes tienen la oportunidad de conocer a través de sus propios sentidos la realidad de Euskadi gracias al programa Gaztemundu, durante el cual deberán participar en las jornadas de trabajo, los foros de debate y las visitas cultu¬rales, institucionales y turísticas que la Dirección de Relaciones con los Ciudadanos y las Colectividades Vascas en el Exterior ha preparado para ellos.
El objetivo del programa no es solo que estos jóvenes conozcan Euskadi, sino también que se capaciten porque el día de mañana serán los que lideren el futuro de sus euskal etxeak. Así, durante la primera semana participarán de un curso sobre gestión de asociaciones culturales y durante la segunda semana asistirán al V Congreso Mundial de Colectividades Vascas, en San Sebastián.
El programa Gaztemundu se realiza desde 1996. Este año, contará con la presencia de 30 jóvenes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y Venezuela.
Bajo el lema "Guztion Artean", el V Congreso Mundial de Colectividades Vascas tendrá lugar en el Palacio de Congresos Kursaal de San Sebastián, del 2 al 4 de noviembre. Cada cuatro años, el Gobierno Vasco, a través de la Dirección de Relaciones con los Ciudadanos y las Colectividades Vascas en el Exterior, organiza el Congreso para promover las relaciones entre las Colectividades y Centros Vascos del exterior y las instituciones vascas. Durante las tres jornadas, además de las actividades propias del Congreso, están previstas jornadas dirigidas a escolares, de divulgación literaria y audiovisual, una feria de Colectividades Vascas y la 9ª edición del Seminario Internacional "Euskal Herria Mugaz Gaindi".
Del Congreso participan con voz y voto tres representantes por cada uno de los países donde haya centros vascos reconocidos por el Gobierno. A ellos se suman toda una serie de invitados que asistirán a exponer sobre distintos puntos de interés para la colectividad y los participantes del Gaztemundu. Desde el Mercosur, serán un total de 50 personas las que asistirán al encuentro de la colectividad vasca más importante a nivel mundial.


Fuente: euskadi.net

POR UNA PAZ POSIBLE EN EUSKAL HERRIA por Mariano Silva-Torrea

Pasadas las emociones y pasiones del momento y ante la inmensa posibilidad para la Paz que se está dando en Euskal Herria, quisiera brindar mi opinión con respecto a lo ocurrido el pasado jueves 20 de octubre con la histórica declaración de ETA (Euskadi Ta Askatasuna – Patria de Vascos y Libertad) en la que anuncia el fin de la Lucha Armada que viene llevando a cabo desde 1968.
El momento que se encuentra viviendo Euskal Herria es un verdadero hito en la historia reciente de esta región del mundo, la conferencia de Paz que se realizó apenas tres días antes de la declaración de ETA fue un eslabón más de este proceso, hoy vemos una oportunidad como pocas que esperemos se plasme en hechos tangibles y permitan dar un punto final al Conflicto Vasco del que ETA es parte pero no su unico motivo, ya que vale la pena aclarar, que este conflicto es mucho mas antiguo que la fundación de la agrupación etarra en 1959.
Éste proceso de solución del conflicto comenzó de la mano de las agrupaciones de la Izquierda Abertzale (Patriota) quienes sumándose a otros partidos políticos de Euskal Herria se insertaron en la vida política Democrática firmando, tal como lo exige la ley de partidos del año 2002, su rechazo a la violencia de ETA y por ende su compromiso de seguir abogando por los derechos de autodeterminación de los ciudadanos vascos por las vías del dialogo, entendimiento y respeto por las instituciones civiles.
La decisión de ETA de abandonar la lucha armada no será la culminación del conflicto que sufre Euskal Herria en la búsqueda del reconocimiento de su identidad como Nación, pero no podemos negar que es un paso importante dentro de éste proceso, quizás por eso Kofi Annan, Secretario General de las Naciones Unidas, asistió a la conferencia de Donosti intuyendo las posibilidades de este hecho trascendental en este hasta ahora estancado conflicto.
Ahora compete a todos los actores involucrados, el Estado Español, Francés y fuerzas políticas de Euskal Herria, dar pasos firmes en pos de una Paz duradera, esto significa el reconocimiento a todas las víctimas de éste conflicto condenando la violencia sea del origen que sea, juicio y castigo a los responsables de hechos violentos dentro de un marco legal, investigar la responsabilidad del estado español en los atentados del GAL (Grupo Antiterrorista de Liberación –Fuerza Parapolicial de Extrema Derecha-) en la década del 80 del pasado siglo y sentarse a discutir seriamente la situación de los Presos Vascos y el acercamiento a sus hogares.
El final aunque lejano se puede vislumbrar, un Estado Vasco, Español y Francés viviendo en armonía no es un pensamiento descabellado, la posibilidad de que este conflicto sea parte del pasado es una oportunidad que no se puede dejar pasar.
Las cartas están sobre la mesa, ahora solo queda esperar y rezar para que la razón y el entendimiento, puedan más que la soberbia y el egoísmo, en contra de proscripciones y por una política de defensa de todos los derechos humanos para todos los ciudadanos de Euskal Herria.

miércoles, 25 de mayo de 2011

CONOCIENDO EUSKAL HERRIA: SAN PEDRO ZARIKETE (ZALLA)

Ubicada en el extremo oeste del valle de Salcedo, a la vera del camino real en la ribera del río Cadagua y a la sombra de un frondoso roble (nieto del árbol del Gernika y plantado en 1912), está dedicada a San Pedro.
Se sabe ciertamente que existía en el siglo XVI aunque hay indicios de que pudiera ser bastante anterior a esta fecha.
El local es amplio, espacioso y posee tres retablos. En el central y ocupando un lugar preferente se encuentra la imagen de San Pedro, acompañada por otras tallas (San Antonio, San Nicolás, San Bernabé, Santa Mónica). La imagen del Santo Titular es de madera policromada (de cerezo probablemente) de unos 45 cms. de altura, destacando por sus grandes y desproporcionadas orejas. Esta imagen data del siglo XII.
Antiguamente se celebraban con gran solemnidad las dos festividades de San Pedro Apóstol, 29 de junio y 1 de agosto. Hoy perdura el día 1 de agosto como Día del Santo. En ese día de fiesta mayor tienen lugar una serie de ritos, costumbres y tradiciones.
De esta ermita se ha escrito mucho acerca de su fama contra el “mal de ojo” y contra los demonios. Por ella pasaban al año miles devotos que se creían poseídos por los espíritus malignos y venían a ser “exorcizados” a los pies de San Pedro en Zarikete. En Zalla estuvieron muy extendidas las supersticiones en malignos seres sobrenaturales aojadores y hechiceros.
Sobre todo el “mal de ojo” fue una creencia muy arraigada y para combatirlo solían usarse amuletos que contenían diversas sustancias como azabache, carbón de leña, cenizas, laurel y otras plantas, pan bendito y estiércol de pollo.
Aunque esta superstición de brujería y aojadores fue general en todo el País Vasco, en Zalla estuvo más arraigada que en ninguna otra parte. De ahí que a los naturales y vecinos de Zalla se les llame por antonomasia “Brujos”. El rito de desembrujamiento consistía en acudir a la ermita el día del Santo por un camino y regresar por otro, con el objetivo de que (los malos espíritus) no penetrasen de nuevo en la persona que iba a “desembrujarse”.
A su vez, se iban echando puñados de sal por el camino. La sal es considerada como un “veneno” activismo contra las brujas y con la ayuda de la sal, el Santo atendía mejor las peticiones.
En el interior de la ermita, iluminada con gran cantidad de velas traídas por los devotos, se celebraba la Santa Misa, se realizaba la lectura de los Evangelios, se bendecía a los niños, prendas y objetos diversos y, por último, se suplicaba al Santo con devoción.
Entre los muchos casos curiosos ocurridos, se cuenta el de una señora de Madrid que acudió a Zalla preguntando por la ermita de San Pedro Zarikete, ella era la dueña de una posada de Madrid a la que la gente no acudía y achacaba el hecho a “cosa de brujas”, por este motivo vino a Zalla para “desembrujar” su posada.

domingo, 22 de mayo de 2011

BILDU: “HEMOS DADO EL PRIMER PASO HACIA EL SOBERANISMO”


El dirigente de Bildu Pello Urizar ha anunciado que, con los resultados de este domingo, "hemos dado el primer paso hacia el soberanismo; Euskal Herria quiere ser soberana y el de hoy no ha sido más que el primer paso".
Urizar ha subrayado además que parte importante de la victoria de la coalición entre EA, Alternatiba e Independientes, se debe a que han sabido poner "los intereses de las personas por encima de los intereses partidistas".
"Hoy hemos dado un paso de gigante hacia un cambio político y social. Hoy es el día en el que empieza una nueva época en la que el soberanismo y el independentismo van a construir país de desde las instituciones", ha anunciado el dirigente abertzale.
Matute: 'Estamos preparados para gobernar'
El dirigente de Bildu Oskar Matute ha asegurado las urnas "han refrendado la apuesta" de su coalición, y ha anunciado que "hoy comienza el cambio social, político e institucional de izquierdas y soberanista".
"Los datos que estamos conociendo -ha dicho Matute- evidencian que la apuesta de Bildu por la unión de fuerzas soberanistas y de izquierdas, que la suma de los campos de la izquierda, ha conseguido construir un todo más fuerte y más poderoso: ese todo es Bildu".
Ha señalado que "hoy en Euskal Herria una gran mayoría de personas que reclaman la transformación social desde la izquierda de este país, la normalización política y la pacificación ha llenado las urnas con papeletas de Bildu".

Fuente: EITb.com


BILDU, PRIMERA FUERZA VASCA EN CONCEJALES

-La coalición ha ganado en Gipuzkoa y en Donostia-San Sebastian.
-EL PNV ha sido la primera fuerza en Bizkaia y Bilbao.
-El PP ha hecho lo propio en Álava y en Vitoria-Gasteiz.

La coalición Bildu (formada por EA, Alternatiba e independientes) ha sido el partido que más concejales ha conseguido en la Comunidad Autónoma Vasca con 907 ediles y el 25% de los sufragios. La segunda fuerza con más concejales ha sido el PNV con 822, pero ha recibido más votos que Bildu, ya que ha recibido el respaldo del 29,9% del electorado.
Comunidad Autónoma Vasca

Álava
Juntas Generales
Escrutinio: 84,75%
Resultado: PP 16, PNV 13, Bildu 12, PSE-EE 8, EB 2.
Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz
Escrutinio: 100%
Resultado: PNV: 6 , PSE-EE: 6, PP: 9; Bildu: 6

Bizkaia
Juntas generales
Escrutinio: 95,98%
Resultados: PNV 21, PSE-EE 10, Bildu 12, PP 8.
Ayuntamiento de Bilbao
Escrutinio: 97,58%
Resultado: PNV: 15, PP: 6 ; Bildu: 4, PSE-EE: 4

Gipuzkoa
Juntas Generales
Escrutinio: 90%
Resultado: Bildu 22, PNV 14, PSE-EE 10, PP 4 y Aralar 1.
Ayuntamiento de Donostia-San Sebastián
Escrutinio: 96,65%
Resultado: PSE 7, Bildu 8, EAJ 6 , PP 6

Fuente: EITb.com

viernes, 20 de mayo de 2011

Conociendo lo Nuestro: GABRIEL ARESTI

Gabriel Aresti Segurola (14 de octubre de 1933 - 2 de junio de 1975) fue un escritor y poeta nacido y fallecido en Bilbao y que escribió en lengua vasca, tal vez el más importante del siglo XX en este idioma.

Creció en un entorno castellanohablante y aunque su padre hablase con sus abuelos en euskera, el niño Gabriel no la aprendió como lengua materna. Empezó a estudiar el idioma de forma autodidacta a los doce años y a los veintiuno ya colaboraba en algunas publicaciones.
Comenzó su andadura literaria con una obra de carácter simbolista, Maldan Behera (Cuesta abajo), en la que se observa la influencia del pensamiento filosófico de Nietzsche y la estética de T.S. Eliot. Esta primera obra tuvo escaso éxito de crítica, sumiendo al escritor en una crisis creativa. En esta época conoció a Blas de Otero, con quien compartía inquietudes artísticas y sociales, en la Tertulia de La Concordia, y este hecho pudo influir en el giro de su trayectoria poética.
Sus obras más importantes son las que componen la serie "Harria" ("Piedra"): Harri eta herri (Piedra y pueblo, 1964), Euskal harria (Piedra vasca, 1968) y Harrizko herri hau (Este pueblo de piedra, 1970), vinculadas a la corriente del realismo social, pero la última obra que escribió fue "Azken harria" ("La última piedra"). En ellas se observa la creación de un imaginario personal y colectivo, ligado a la historia y a la antropología vascas, con símbolos claves como el árbol, la casa o la piedra, que comparte con artistas vascos como Jorge Oteiza. Uno de sus poemas más conocidos, precisamente, se titula "Nire Aitaren Etxea" ("La casa de mi padre").
Cultivó todos los géneros literarios: poesía, novela, cuento y teatro. Se vio muy influido por Bertolt Brecht y se lo considera uno de los padrinos del movimiento teatral en el País Vasco. Fue un excelente traductor al euskera; entre las obras traducidas destacan las de autores como Federico García Lorca, T.S. Eliot o Giovanni Boccaccio. Según se cuenta, durante un registro en su casa la Guardia Civil le confiscó un manuscrito de la traducción del Ulises de James Joyce, del que nunca se volvió a saber. Entre sus discípulos se cuentan los poetas Joseba Sarrionandia, Jon Juaristi y Bernardo Atxaga.
 Como miembro de la Real Academia de la Lengua Vasca (Euskaltzaindia) defendió activamente la creación de un idioma común unificado (euskera batúa), defendiendo el habla popular frente a las tendencias puristas. En esta línea, en alguno de sus poemas dice que él escribe en un euskara klarua, echando mano de un préstamo coloquial del castellano. Fundó la editorial Lur, que acogió a los nuevos escritores como Ramón Saizarbitoria, Arantxa Urretabizkaia o Xabier Lete. Colaboró como letrista con cantautores como Mikel Laboa y el grupo de folk Oskorri. Polemista mordaz, publicó numerosos artículos en periódicos.

 
Fuente: Wikipedia

Escuchá "Nire Aitaren Etxea - La Casa de Mi Padre" en la Voz de Aresti


(Traducción)

Defenderé la casa de mi padre.
Contra los lobos,
contra la sequía,
contra la usura,
contra la justicia,
defenderé la casa de mi padre.
Perderé los ganados,
los huertos,
los pinares;
perderé
los intereses,
las rentas,
los dividendos,
pero defenderé la casa de mi padre.
Me quitarán las armas
y con las manos defenderé
la casa de mi padre;
me cortarán las manos
y con los brazos defenderé
la casa de mi padre;
me dejarán
sin brazos,
sin hombros
y sin pechos,
y con el alma defenderé la casa de mi padre.
Me moriré,
se perderá mi alma,
se perderá mi prole,
pero la casa de mi padre
seguirá
en pie.