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domingo, 11 de marzo de 2012

UNA OPORTUNIDAD PARA LA PAZ por el Prof. César Arrondo

En Euskal Herria, soplan nuevos y favorables vientos, que son portadores de un sentimiento íntimo de la mayoría del pueblo vasco, el cual está dispuesto a acompañar el necesario y dificultoso tránsito, por un camino signado por las vías civiles, políticas y democráticas, con el fin de dar una solución definitiva  al  conflicto político vasco, y lograr la Paz.  Y esto sólo es posible, porque hay una Nación, que está convencida que quiere ejercer sus derechos civiles y políticos, y además, decidir en forma democrática su futuro.
La Paz, es el objetivo superior, para quienes formamos parte integral de esta milenaria Nación, y debemos destacar que se han dado pasos importantes  en  esa dirección, como el cambio de ciclo político de la izquierda, con la presentación de una nueva formación política (SORTU), que cumple sobradamente con los requerimientos de la legislación electoral del Estado español, más allá de su injusta ilegalización. Otro paso positivo, fue la declaración de un alto el fuego de ETA y su disposición a negociar un final dialogado unilateral y verificable en una mesa técnica, conjuntamente con los Estados implicados en el conflicto (Francia y España). A lo antes enunciado, hay que sumar el aporte importante de la Comisión de notables expertos en la resolución de conflictos, los cuales han reiterado en infinidad de oportunidades, su predisposición a hacer de nexo entre los implicados en el contencioso político vasco.   
La lectura realizada por los gobiernos francés y español ante esta nueva situación política y los cambios que se están registrando en Euskal Herria, no ha sido la más adecuada, negándose sistemáticamente a instaurar una mesa generosa de diálogo, donde las partes, como ocurriera en Irlanda, comiencen a construir un espacio de dialogo permanente, el cual tenga la representación de todos los implicados, para avanzar en la resolución del conflicto político y en consecuencia, poner los cimientos de una Paz definitiva.
En este sentido, no son muy auspiciosas las señales que hoy se emiten desde los estados, en cuanto a dar pasos en la dirección correcta que posibiliten  la resolución del conflicto político vasco, siendo sus únicas respuestas,  una cerrazón a realizar cambios en la política penitenciaria, sin atender siquiera las situaciones extremas de enfermedad de los detenidos, o dando comienzo a una política de acercamiento de los presos políticos vascos a Euskal Herria. Otra respuesta provocativa, ha sido la de incrementar las persecuciones y detenciones de jóvenes vascos y continuar  tutelando de la mano de la justicia,  la actividad política vasca.
La falta de políticas concretas para avanzar en la resolución del conflicto por parte de los estados y del gobierno de la Comunidad Autónoma vasca, han posibilitado este estancamiento. En este sentido, podemos enmarcar el reciente fracaso de constituir un Foro en el Parlamento vasco,  muy parecido al anterior Pacto de Ajuria Enea, como una manera de cubrir formas y a sabiendas, que más allá de que el actual Parlamento vasco nos es representativo de la realidad política vasca, solo se trata de cubrir las formas y continuar mareando la perdiz. 
La Paz deber ser el supremo objetivo, y todos tenemos que estar por la labor. No podemos hipotecar a una nueva generación de vascos y condenarlos a vivir en un conflicto político, porque no tuvimos la generosidad y  valentía de poner fin al mismo. La tarea no será fácil y debemos continuar trabajando y tejiendo los mimbres necesarios. La historia será un testigo inapelable, y no podrán acusarnos a nosotros los vascos, de no haber tendido la mano generosa, para avanzar hacia una Paz definitiva. En tal sentido, España y Francia tienen la palabra, y deberán impulsar una mesa de diálogo, que incluya a todos los implicados en el conflicto. Este es el único camino posible, y sería un error histórico desaprovechar: “Una oportunidad para la Paz”.



Prof. César Arrondo / Universidad Nacional de La Plata
Militante de Eusko Alkartasuna / Argentina

domingo, 4 de marzo de 2012

Conociendo la Historia Reciente de Euskal Herría: GASTEIZ, LOS SUCESOS DEL 3 DE MARZO DE 1976

El 3 de marzo de 1976 en la ciudad Gasteiz, durante la Transición Española a la Democracia, se produjo el enfrentamiento de la Policía Armada con trabajadores que realizaban unas jornadas de huelga y que se refugiaron en la Iglesia de San Francisco de Asís en el barrio de Zaramaga, con el resultado de la muerte de 5 de ellos.
Durante el mes de enero de 1976 unos seis mil trabajadores iniciaban una huelga en contra del decreto de topes salariales y en defensa de mejores condiciones de trabajo. Dos meses después convocaban por tercera vez una huelga general que fue masivamente seguida el día 3 de marzo. Ese mismo día la policía armada entró en la Iglesia San Francisco de Asís en Gasteiz, en la que estaba previsto realizar una asamblea de trabajadores y, haciendo caso omiso de la decisión del párroco y del contenido del Concordato, conminó al desalojo. Apenas unos segundos después disparaban gases lacrimógenos en un recinto cerrado y abarrotado de gente creando indignación y sobre todo pánico. Los que salieron por delante medio asfixiados y con pañuelos en la boca fueron apaleados por los flancos y a los del frente les dispararon.
 La policía resolvió la situación que habían creado a tiro limpio, asesinando a Pedro María Martínez Ocio, trabajador de Forjas Alavesas, de 27 años, Francisco Aznar Clemente, operario de panaderías y estudiante, de 17 años, Romualdo Barroso Chaparro, de Agrator, de 19 años, José Castillo, de Basa, una sociedad del Grupo Arregui, de 32 años. Dos meses después moriría Bienvenido Pereda, trabajador de Grupos Diferenciales, con 30 años. Dos obreros muertos en el lugar de los hechos, cuatro heridos muy graves de los cuales tres morirían, y varios heridos más, algunos con herida de bala.
El sábado, Manuel Fraga Iribarne, entonces Ministro de la Gobernación, junto con Rodolfo Martín Villa, Ministro de Relaciones Sindicales, y el General Campano, director de la Guardia Civil, intentaban, visitando a los heridos, reducir el impacto de su decisión.
Todavía prohibidos los derechos de reunión, manifestación y de huelga, los sindicatos, ilegales también, convocan huelgas en todo los territorios bajo el Estado Español. Tuvieron especial importancia en el cinturón industrial madrileño y en Vitoria. La respuesta del gobierno fue la habitual represión policial, que en Gasteiz produjo cinco manifestantes muertos y varios centenares de heridos el 9 de marzo durante una carga antidisturbios. Los altercados se multiplicaron y las huelgas generales de protesta se sucedieron durante varios meses.
Estos incidentes aceleraron la acción de la oposición democrática, y su unidad de acción. La Junta Democrática y la Plataforma de Convergencia se fusionan en la Coordinación Democrática o Platajunta el 26 de marzo. Esta nueva junta ejerce mayor presión política sobre el gobierno, exigiendo amnistía, libertad sindical, democracia y rechaza las leyes reformistas.
Una comisión del Parlamento Vasco consideró responsables políticos de los sucesos a los "titulares de los ministerios actuantes en este conflicto": Manuel Fraga Iribarne, ministro de Gobernación (en Alemania durante los sucesos, correspondiéndole ser "ministro de jornada", encargado de cubrir ausencias de otros y de asumir responsabilidades a Adolfo Suárez), Rodolfo Martín Villa, ministro de Relaciones Sindicales, y Alfonso Osorio, ministro de Presidencia.
Tras la investidura a la presidencia del gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, el grupo del Partido Nacionalista Vasco formuló el 19 de mayo de 2004 una pregunta al senado en la que se interesaba por el esclarecimiento de los hechos de Gasteiz.
El 16 de junio de 2011, fue rechazada con los votos del PSE, PP y UPyD una proposición no de ley en el Parlamento Vasco sobre la necesidad de declarar "víctimas del terrorismo" a las personas que resultaron afectadas en este suceso e instar al Gobierno español el reconocimiento de la responsabilidad del Estado.
Hoy, 36 años después, familiares y amigos de las víctimas de esta verdaddera masacre, siguen luchando por la reparación pública de los sucesos ocurridos en la Capital Vasca en Marzo de 1976.-


FUENTE: Wikipedia



"POR CIERTO... AQUI HA HABIDO UNA MASACRE...
OYE, PERO DE VERDAD UNA MASACRE..."
Ésta frase resume el documento en audio que compartimos con ustedes a continuación, en él, podran oir las comunicaciones policiales (fragmento) cuando se aprestaban a desalojar la Iglesia de San Fransisco de Asis de Gasteiz y durante la represión ocurrida como consecuencia de dicho desalojo.

HAY COSAS QUE NO DEBEN OLVIDARSE

Para acompañar esta pequeña reseña histórica de los hechos ocurridos en Marzo de 1976, hemos decidido publicar un par de videos subidos a la red "youtube" por el usuario Colectivodecine y corresponden a fragmentos de un documental rodado en 1976 en la ciudad de Gasteiz. Autores: Colectivo de Cine de Madrid (Rodaje efectuado -en la clandestinidad- por Adolfo Garijo, Tino Calabuig y Andres Linares)

3 DE MARZO: VERDAD, JUSTICIA Y REPARACIÓN Por César Arrondo

Las huelgas obreras, fueron una constante en el año 1976 en el País Vasco. En este sentido, miles de trabajadores luchaban en el espacio público, por remuneraciones más equitativas y mejores condiciones de trabajo.
Los obreros se encontraban muy bien organizados y desarrollaban su plan de lucha,  con el aval de sus afiliados.  Será un 3 de marzo, cuando la policía irrumpió en la Iglesia San Francisco de Vitoria, mientras se desarrollaba una asamblea gremial, comenzando a desalojar a los allí reunidos, con gases lacrimógenos y todo tipo de medidas represivas, culminando su faena con cinco asesinatos.
Con el objetivo de mantener la memoria histórica, y para que estos hechos no quedaran en el olvido, un grupo de ciudadanos y ciudadanas vascas, organizarán una plataforma a la cual denominaron “Asociación 3 de marzo”, cuyo objetivo principal, es exigir que la justicia castigue a los asesinos de los trabajadores muertos en el año 1976,  para  mitigar en parte, el daño ocasionado a quienes perdieron la vida, a sus familias y a sus afectos.
Este año se cumplen 36 años de aquellos luctuosos hechos, y aún los familiares y amigos de las víctimas esperan justicia, como así también,  que se realice una reparación moral pública, donde el Estado reconozca no solamente, estas actuaciones aberrantes, sino también, todos los crímenes que tuvieron lugar desde el levantamiento militar contra las instituciones democráticas que tuvo lugar en julio de 1936.
En este sentido, esta nueva conmemoración sobre el 3 de marzo de 1976, debe servir por un lado para reafirmar el hecho histórico, pero también para reclamar la vigencia plena de la memoria histórica, que sólo será posible a través de la puesta en funcionamiento de comisiones de la verdad.
Desde la Diáspora, nos sumamos solidariamente a los actos que recuerdan los asesinatos ocurrido el 3 de marzo de 1976,  y exigimos  verdad, justicia y reparación, como única manera de poder poner fin, a una larga noche que comenzó en el año 1936 y que se ha extendido hasta nuestros días e impide la plena vigencia de la verdad histórica.


Prof. César Arrondo    
Universidad Nacional de La Plata/ Argentina